

En origen son perros del Tibet. Una de las cuatro razas reconocidas de procedencia tibetana. Y como tales tienen ese encanto oriental y esa paz que solo las montañas más altas del mundo pueden dar.
El
Shih-tzu es el Perro de Compañía por excelencia. Creado para
satisfacer los deseos de una Emperatriz. Y no es una frase figurada, ni tansiquiera
una bonita historia para determinar los origenes de un perro. Es historia,
La Emperatriz Cixi (T'zu Hsi) encargó a los encargados de la cría
de perros imperiales un perro de compañía sociable, muy poco
ladrador y con el manto largo para calentarse las manos y ser silencioso al
moverse.
Pero volvamos a sus más antiguos orígenes. El shih-tzu es un
perro que tuvo su origen genético en el Tibet, y que era uno de los
llamados "Perros León". Perros sagrados que criaban los Lamas
para ofrecérselos a grandes mandatarios, chinos en su mayoría.
El Shih-tzu llegó a china aproximadamente entre los años que
duró la dinastía Qing (Ch'ing) aproximadamente entre 1644 y
1662. Pero el Shih-tzu que hoy conocemos se lo debemos a la Emperatriz Regente
Cixi (T'zu Hsi) que se dedico a criar y perfecionar las tres razas chinas
de la corte. El Pug, el Pekinés y el Shi-tzu. Supervisó y eligió
la medida, el color, el tipo de pelo y el caracter que hoy definen a nuestras
mascotas. El Shih-tzu era un perro Imperial y así debía continuar
para siempre. Sin poder salir jamas extramuros de la Ciudad Prohibida.

